Escuela técnica Simón Bolívar de Acarigua en estado de abandono y deterioro

ETI Simón Bolívar Acarigua en abandono: saqueos y promesas incumplidas

La emblemática escuela técnica de Portuguesa se deteriora mientras la comunidad exige soluciones urgentes.

ETI Simón Bolívar Acarigua en abandono: una crisis que se agrava

La ETI Simón Bolívar Acarigua atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Lo que durante décadas fue un referente de formación técnica en el estado Portuguesa hoy se encuentra marcado por el abandono, los saqueos y una serie de promesas incumplidas que mantienen en incertidumbre a toda la comunidad educativa.

La situación no solo compromete la infraestructura del plantel, sino también el futuro académico de decenas de jóvenes que dependen de esta institución para su formación profesional.

Una rehabilitación prometida que no llega

Desde finales de 2025, la rehabilitación de la ETI Simón Bolívar Acarigua fue anunciada como una prioridad dentro de la llamada Consulta Popular Nacional. Este mecanismo, impulsado desde estructuras comunitarias, seleccionó el proyecto entre múltiples propuestas del municipio Páez.

Sin embargo, pese a haber sido aprobada, la ejecución de la obra no ha avanzado como se prometió.

El 19 de febrero de 2026, autoridades locales aseguraron que los trabajos comenzarían días después, acompañados incluso de la instalación de un punto de seguridad permanente para evitar nuevos actos vandálicos. A la fecha, ninguna de estas medidas se ha concretado.

Este retraso se suma a una problemática estructural que afecta a gran parte del sistema educativo en el país. Según datos de organismos como UNESCO, el deterioro de la infraestructura escolar impacta directamente la calidad del aprendizaje y aumenta la deserción.

Desarrollo: saqueos, destrucción y espacios inoperativos

La realidad dentro de la institución es alarmante. Los constantes saqueos han dejado áreas clave prácticamente inutilizables.

Recientemente, delincuentes intentaron sustraer vigas del techo de la biblioteca. Al no lograrlo completamente, destruyeron las láminas, agravando el daño estructural. Este tipo de acciones se ha repetido en distintas áreas del plantel.

Actualmente:

  • Solo 23 de las 42 aulas están operativas
  • Los 7 talleres técnicos están completamente inactivos
  • Equipos y herramientas permanecen expuestos al vandalismo

Esto representa un golpe directo al modelo educativo técnico, que depende en gran medida de la práctica.

Talleres paralizados y formación limitada

Los talleres de electricidad, metalmecánica y automotriz, fundamentales para la formación de los estudiantes, ya no funcionan dentro de la sede principal.

Ante esta situación, docentes han optado por improvisar espacios alternativos para que los alumnos no pierdan completamente su formación práctica. Sin embargo, estas soluciones son limitadas y no sustituyen las condiciones adecuadas de aprendizaje.

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Impacto: estudiantes afectados y caída en la matrícula

El deterioro de la ETI Simón Bolívar Acarigua ha tenido consecuencias directas en la población estudiantil.

En años anteriores, la institución llegó a albergar cerca de 2.000 estudiantes. Hoy, apenas cuenta con unos 118 alumnos activos, una reducción drástica que evidencia la pérdida de confianza en el sistema.

Además:

  • Los estudiantes deben asistir parcialmente a otro plantel, el Liceo Páez
  • Solo reciben clases presenciales algunos días a la semana
  • Carecen de servicios básicos adecuados, como baños funcionales
  • Realizan actividades deportivas en espacios improvisados

El hacinamiento también afecta al personal docente, que se ve obligado a concentrarse en apenas dos aulas disponibles.

Una generación en riesgo

La disminución en la cantidad de egresados es otro indicador preocupante. Durante el período escolar 2024-2025, apenas 23 técnicos profesionales culminaron sus estudios, la cifra más baja en más de seis décadas.

Esto no solo afecta a los estudiantes, sino también al desarrollo productivo de la región, que históricamente ha dependido de mano de obra técnica calificada.

Según reportes del Banco Mundial, la formación técnica es clave para el crecimiento económico en países en desarrollo, especialmente en sectores industriales y tecnológicos.

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Promesas sin cumplimiento: un patrón que se repite

Uno de los aspectos más críticos de esta situación es la reiteración de anuncios que no se materializan.

Entre las promesas realizadas se encuentran:

  • Rehabilitación de aulas y áreas administrativas
  • Recuperación de servicios básicos como electricidad y agua
  • Construcción de una cerca perimetral
  • Instalación de seguridad permanente

No obstante, ninguna de estas acciones ha sido ejecutada de manera efectiva.

La recuperación de los talleres técnicos, considerada una fase posterior, sigue en incertidumbre debido a limitaciones presupuestarias.

Mientras tanto, la institución continúa expuesta al deterioro progresivo.


Análisis: lo que revela el caso de la ETI Simón Bolívar Acarigua

El caso de la ETI Simón Bolívar Acarigua refleja un problema más amplio: la desconexión entre los anuncios oficiales y la realidad que enfrentan las comunidades educativas.

Más allá de la infraestructura, lo que está en juego es el derecho a una educación de calidad.

El abandono de instituciones técnicas no solo limita oportunidades individuales, sino que también compromete la capacidad de un país para formar profesionales en áreas clave.

A pesar de las dificultades, los estudiantes continúan demostrando compromiso. Algunos participan en iniciativas científicas como las Olimpiadas de Astronomía y programas de investigación, lo que evidencia que el potencial existe, incluso en condiciones adversas.

Sin embargo, sin inversión real, planificación y ejecución efectiva, ese talento corre el riesgo de perderse.


Una comunidad que no deja de exigir soluciones

Padres, docentes y representantes han alzado su voz de manera reiterada. Las denuncias buscan visibilizar una situación que se agrava con el tiempo.

El llamado es claro: atender de forma urgente la rehabilitación de la institución y garantizar condiciones dignas para la formación de los estudiantes.

La ETI Simón Bolívar Acarigua, más que un plantel educativo, representa una oportunidad de futuro para cientos de jóvenes. Su recuperación no es solo una promesa pendiente, sino una necesidad inmediata.

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